Leemos a mujeres en octubre

viernes, 26 de agosto de 2016



Hace poco se hablaba en twitter de un tema bastante interesante: la literatura escrita por mujeres que lee cada uno, más concretamente la de género. Se habló en blogs como el de Alex, el de Laura o el de Felicidad y esta última decía algo bastante interesante: Si quieres leer más autoras, hazlo y punto. Por lo que contando mis lecturas en goodreads y viendo la ridícula suma de 16 libros escritos por mujeres sobre los 59 leído en lo que llevo de año, me he dado cuenta de que estoy leyendo muy poco.

Marcarme unas lecturas para leer en agosto me ha ido muy bien y he podido quitarme muchos pendientes de la lista, además de descubrir a nuevos autores de cifi. Comentándolo por twitter salió una iniciativa similar para leer autoras en octubre, a la que nos apuntamos varias personas muy rápidamente: Isa, Carbaes, Marbaden, Omaira y Doña Sierpe.

Ann Leckie
Ancillary Justice

Aranzazu Serrano Lorenzo
Neimhaim

Amelie Nothomb
Ácido sulfúrico

Kazumi Yumoto
Los amigos

Elizabeth Bear
Arcana Mundi

Aliette de Bodard
En una estación roja, a la deriva

Anna Starobinets
Una edad difícil

Claire North
The sudden apareance of Hope

Edith Wharton
La casa de la alegría


Ya veis que Ann Leckie repite (no me dio tiempo de leerlo en agosto, pero tengo muchas ganas de hacerlo) y también he intentado que haya bastante literatura de género (6/9), pero como os digo, sobre todo son libros que tengo en la estantería esperándome para leerlos desde hace bastante. He intentado hacer una lista realista de libros que podía leer durante el próximo mes de octubre, pero no aseguro a nadie que haya alguno que lo lea antes (el ansia, ya se sabe) o que añada alguno antes de empezar el mes.


The rest of us just live here de Patrick Ness

martes, 23 de agosto de 2016



Los que sigáis mi blog desde hace un tiempo sabréis de sobra que no leo ni reseño literatura juvenil casi nunca. Hace tiempo que no me interesa y que no encuentro nada de calidad que pueda cambiar eso. La mayoría de la literatura juvenil que se edita hoy en día es repetitiva y está mal escrita y sí, estoy generalizando, porque de vez en cuando te encuentras autores joya como Patrick Ness. Ya reseñé en su momento More than this, una novela que tiene protagonistas juveniles pero que se aleja mucho de la ciencia ficción juvenil que he visto publicada últimamente. 

Cuando el mundo está en peligro, siempre aparece ese elegido, esa persona que parece tan normal pero que tiene el poder en su interior para combatir el mal y salvar el mundo. O al menos eso es lo que nos han explicado en muchas novelas. Sin embargo, asumámoslo: Si hubiera un apocalipsis zombie o una llegada masiva de vampiros o alguna fuerza maligna intentara eliminar el mundo, el 99% de la población sería un extra, alguien ue moriría sin saber que ha pasado o que, simplemente, intentaría seguir con su vida.

Y ese es el punto de vista que nos muestra Patrick Ness en este libro. Los cuatro protagonistas de la novela son personajes normales, adolescentes que lo único que quieren es graduarse del instituto sin preocuparse por lo que harán los indie kids (los chicos especiales, los elegidos, los futuros héroes) ni las fuerzas que combaten. Y como adolescentes normales, tienen problemas normales relacionados con sus vidas normales: exámenes, amoríos, relaciones de amistad o problemas familiares. Todo eso cultivado por un ambiente que parece desmoronarse a su alrededor, aunque ellos no sean los protagonistas ni los encargados de arreglarlo.

Aquí Ness hace dos cosas muy inteligentes como autor: Por un lado, nos muestra al principio de cada capítulo un resumen de la trama "paranormal" que rodea la pequeña ciudad dónde viven los protagonistas. Unos resumenes de menos de una página que están cargados de ironía y que critican de manera maravillosa las novelas de literatura juvenil actuales. Por otro lado, nos muestra a personajes que realmente podrían ser nosotros, personajes normales con problemas normales. Esta parte es quizá la que menos me ha llegado, sobretodo porque está dirigido a un público juvenil, y sin embargo me ha parecido muy interesante la manera de tratar problemas como la sexualidad, el amor familiar o la amistad, problemas que podría tener cualquier adolescente y que podría verse reflejado en este libro.

Los problemas que Mikey y el resto de protagonistas (aunque sobretodo Mikey) van a vivir son reales y están tratados de una manera magistral. Alcoholismo, enfermedades mentales, homosexualidad o pérdida de un ser querido, cosas que podrían pasar a cualquiera de nosotros, a la gente no-elegida y que Ness relata de una manera que se aleja del morbo y de la sensibilidad extrema. La trata con la crudeza que necesita, sin entrar en melodramas baratos o escenas falsas. 

Esta mezcolanza entre la crítica y la novela juvenil está muy bien elaborada, con una escritura preciosa y muy sonora. Y aunque Ness pierde un poco el tono más maravilloso que tiene en otras novelas para acercarse más a la novela contemporánea (pues la trama sobrenatural hace más de background y de cultivo para la crítica que de trama principal), creo que es un libro interesante de leer, bien escrito y bien construido, con personajes que están cargados de dudas, de deseos, de sentimientos positivos y negativos y, sobretodo, de matices. Un ejemplo de que, de nuevo, la literatura juvenil sí puede estar bien escrita si es alguien como Patrick Ness el que está al otro lado del bolígrafo.

Otras reseñas de este libro:
Generación Reader

La ciudad y la ciudad de China Miéville

miércoles, 17 de agosto de 2016



Hace tiempo descubría (y os reseñaba) Embassytown, el único libro de China Miéville que ha traducido y editado Fantascy (esperemos que no sea el último). Fue una lectura tan fascinante, que me prometí a mi misma que leería más del autor. La dificultad para encontrar libros de Miéville en tiendas o bibliotecas hizo que me costara volver a encontrar un momento para leer a este londiniense, hasta que, después del Celsius, todo el mundo me empujó a re-descubrirlo de nuevo. Y aquí os traigo la reseña del resultado:

Cuando aparece el cadáver de una mujer muerta (y desconocida) en Breszel, es Tyador Borlú el encargado de resolver el caso. Sin embargo, pronto será evidente que este caso tiene una complejidad mucho mayor de la esperada: ha traspasado fronteras internacionales con la ciudad "vecina", Ul Qoma, una ciudad que está entrelazada con Breszel por una frontera invisible.

Una novela policíaca solo necesita un buen caso de asesinato y un inspector veterano y eso es lo que nos ofrece China Miéville con esta novela: Dos clichés que sin embargo están rodeados de una ambientación tan imaginativa y novedosa que nos saben a calidad. Miéville presenta estos elementos de novela negra ambientados en dos ciudades entrelazadas entre ellas, con fronteras que solo se sustentan por la burocracia y la educación que reciben sus ciudadanos. Los ciudadanos de una ciudad desven y desoyen a los habitantes de la otra, un ejercicio para el que han sido educados desde que son pequeños. 

Miéville crea este concepto y luego lo explora hasta sus límites en la novela. Nos muestra todos sus matices, las maneras en las que los habitantes lo viven y también las formas de eludir esta frontera invisible o de trabajar a su alrededor. Aunque la trama policíaca se desarrolla a un buen ritmo, manteniéndonos enganchados a las páginas del libro durante toda la novela, es esta ambientación la que realmente me ha fascinado y me ha mantenido atrapada en la historia. Una ambientación laberíntica, weird, casi Kafkiana, que se desarrolla y se amplía más y más a medida que avanza la novela. 

Esta complejidad escénica se recrea a sí misma y va aumentando su interés con otros elementos, como la Brecha o Orciny y sin embargo, Miéville nunca pierde de vista el asesinato o el inspector Borlú. Entrelaza perfectamente ambas cosas sin que una u otra pierda fuerza y ahí está la magia del libro: Miéville convierte una ambientación de cifi y un libro normalito de novela negra en un gran thriller de ciencia ficción. Y lo hace de tal manera, lo describe con tal magistralidad, que es totalmente creíble.

En conclusión: Aunque para mi la parte más de novela negra me ha resultado algo menos interesante (algo personal y es que la novela negra no me gusta mucho), toda la ambientación y la forma que tiene Miéville de mostrarla me ha parecido tan impresionante y fascinante que recomendaría el libro solo por eso. Y al autor, bueno, creo que está claro que todos deberíamos leer más a Miéville. Esperemos que pronto deje de ser tan inaccesible. 

Otras reseñas del libro:

Relojes de hueso de David Mitchell

jueves, 11 de agosto de 2016



Después de leer El atlas de las nubes, algo me decía que David Mitchell era exactamente el tipo de autor que estaba buscando. Con toques de literatura contemporánea mezclados con literatura de genero de una manera muy sutil y muy acertada, David Mitchell se va convirtiendo poco a poco en un autor del que quiero devorar todas sus novelas. Me regalaron el libro por Sant Jordi y cuando se anunció que Mitchell era uno de los invitados estrellas del Celsius, no quise posponer más su lectura.

Relojes de hueso empieza presentándonos a Holly Sykes, una chica de dieciséis años que decide escaparse de casa después de discutir con su madre. Estamos en la Inglaterra del 1984, en plena ola de calor y con Tatcher dominando el panorama político, pero los problemas de Holly son mucho más cercanos a ella y pronto conocerá la decepción amorosa. A través de seis partes, conoceremos no solo su historia, sino la de muchos otros personajes, muchas otras épocas.

Si habéis leído algo de Mitchell conoceréis su estilo particular para contar historias. Su forma de hilar las diferentes tramas en las que se dividen sus novelas, conectándolas por detalles, momentos, escenas que pueden parecer de poca importancia pero que cogen relevancia después. Estos elementos son muy usados por Mitchell en muchas de sus novelas y Relojes de hueso no es una excepción. Sin embargo, lejos de parecer repetitivo, Mitchell ha actualizado su fórmula y ha dotado de una conexión más cercana en esta novela.

Así, la historia gira alrededor de Holly Sykes y conocemos a Holly en todas sus épocas y desde muchos puntos de vista. Evolucionamos con ella, crecemos con ella y es imposible no encariñarse con su personaje que, de una forma más o menos sutil, va apareciendo en todas las partes de la novela. Lo mejor no es este homenaje al personaje de Holly, sino que conocemos también todo lo que la rodea y de esta forma, diferentes puntos de vista, diferentes opiniones sobre ella. Cada parte del libro está narrado por un personaje diferente (exceptuando la primera y la última) y eso le da una sensación de realismo al personaje.

Mitchell crea también una subtrama fantástica muy interesante y parecida más a la fantasía urbana que a la clásica, pero con toques muy originales. Es un placer para mi leer a Mitchell y esa capacidad que tiene de mezclar la literatura contemporánea con la de género me parece impecable. En esta ocasión el elemento fantástico le ha quedado muy sutil, lo que para mi es un acierto pero que para otros seguramente será un handicap de la novela.

La traducción es otro punto flojo, sobretodo si comparamos la musicalidad del autor al leerse en inglés: David Mitchell tiene una forma de escribir preciosa y con mucha fuerza en la entonación, por lo que la traducción inevitablemente pierde. Además, parece hecha con algo de prisa porque hay algunos errores ortográficos o gramaticales que rechinan un poco.

Lo mejor de Mitchell es que es capaz de hacer que leas 800 páginas como si fueran 200 y al menos yo me adentré tantísimo en la historia que estaba contando, en su forma de narrarla y en todos los detalles que tiene, que no me di cuenta de que estaba devorando el libro. Además, el autor aprovecha para hacer una crítica social, para hablar del desastre de la guerra de Irak o de la problemática de las editoriales, temas con los que puebla sus historias y que las enriquece. Sin duda, una de mis mejores lecturas en lo que va de año.

Otras reseñas de interés:
In the Nevernever
Dónde acaba el infinito
Sense of wonder

Festival Niebla: Qué tiene que ofrecer

lunes, 8 de agosto de 2016

Drogón y Chtulhu en un mismo cartel... ¿Qué puede salir mal?

Como ya sabéis porque os he dado mucho la chapa sobre el tema, hace unos días fue al festival Celsius. Para mi, este ha sido el primer contacto con el mundo de las convenciones y los festivales de literatura, pero justo ahora que estoy empezando a conocerlo, salen festivales de debajo de las piedras. Y encima, festivales con una oferta tan interesante como el Festival Niebla, que se celebra en Salamanca del 30 de setiembre al 2 de octubre. La organización ha pasado un comunicado a los blogs anunciando las actividades que se van a realizar y os hago un resumen para ver si, al contrario que yo (que seguramente no pueda ir) os podéis acercar esos días a la niebla salamanquina. 

El punto fuerte de este festival (algo que ya comenté en su momento, me faltó bastante en el Celsius) serán las mesas redondas y las charlas sobre todo tipo de temas que se engloban dentro del mundo del fandom. Además, también se dará voz a los que forman las nuevas formas de difusión literaria: blogueros, youtubers, podcasters (otro acierto que tiene, para mi, el festival, pues deja espacio a todo aquel que hable de literatura y no solo al que mueve masas). Además de las mencionadas mesas, también habrá espacio para charlas con autores y firmas de libros, por supuesto. Han mencionado otras actividades, entre ellas:

Actividades para niños: cuentacuentos, presentaciones de libros, teatro y otros.
- Talleres diversos de cosplay, softcombat, creación literaria, microteatro, etc.

Además de todo eso y pese a ser su primer año, el Festival tiene invitados de lujo como Ian Watson, Ken Liu (SI, KEN LIU), Aranzazu Serrano Lorenzo y un especial de traductores que harán charlas sobre su profesión, con gente como Noemí Risco, Cristina Macía, Pilar Ramirez o Manuel de los Reyes. Vamos, cartelazo. 

La verdad es que me alegra poder hablaros de festivales de este tipo, porque cualquier evento que promueva la literatura y más concretamente, la literatura de género, me parece muy interesante y un acierto, pese a lo difícil que seguramente debe ser organizar algo de estas dimensiones. Así que solo me queda desearle mucha suerte al Festival Niebla y si alguien tiene un huequito en su maleta/coche/whatever y va a ir a Salamanca por esas fechas, estoy a un email de distancia! :)

P.D: ¿He dicho ya que viene Ken Liu? Por que viene Ken Liu. Es muy fuerte. ¡Ken Liu!

Agosto sabe a ciencia ficción

miércoles, 3 de agosto de 2016



Y también sabe a locura. Hace un par de meses me proponía leer varios libros para el festival Celsius. Aunque logré más de los que esperaba, no llegué a completar el reto y algunos de estos quedaron en el tintero. Después de volver de Avilés me dieron muchas más ganas de leer ciencia ficción, así que ya que tengo casi todo el agosto libre, me he propuesto un nuevo reto. Sí, no es difícil deducir que este mes de agosto quiero ponerme al día con algunas obras de ciencia ficción que todo aficionado al género debería haber leído ya. 

Isaac Asimov
Anochecer

Paolo Bacigalupi
La bomba número seis y otros relatos

Varios autores
Terra Nova 2

Philip K. Dick
Los clanes de la Luna Alfana

Stanislaw Lem
Astronautas

Frederik Pohl
Pórtico

Malka Older
Infomocracy

China Mieville
La ciudad y la ciudad

Ann Leckie
Ancillary Justice

John Scalzi
La vieja guardia

Orson Scott Card
La voz de los muertos

Ernest Cline
Ready Player One

Quizá es una selección raruna, pero he optado sobretodo por libros que ya tengo en mi posesión y otros libros que hace tiempo que quiero leer. No he querido repetir autor porque la gracia un poco de esto es conocer nuevos autores, probar otros, reencontrarse con algunos, pero intentar probar un poco de cada. No creo que pueda leerme los 12 libros (sobretodo porque 3 de esos están en inglés) pero voy a intentar leer todos los que pueda. Ya os iré contando.

Aprovecho la entrada para anunciar que en agosto habrá menos entradas de blog, aunque seguiré publicando semanalmente, no habrá tanta actividad como otros meses. A partir del 10 de setiembre, volveré a la carga con entradas constantes.


La voz de las espadas de Joe Abercrombie

lunes, 1 de agosto de 2016



Mis inicios con Joe Abercrombie no fueron muy buenos. Empecé por la trilogía de Mar Quebrado, de la que me esperaba algo mucho más retorcido y oscuro (al fin y al cabo, me habían dicho que Abercrombie era retorcido y oscuro) y sin embargo, la sensación que me dio era que era una fantasía edulcorada para lo que esperaba. Sin embargo, y tras la presión de medio Celsius que me decían que leyera el Abercrombie adulto, empecé La voz de las espadas. Y ha sido una idea maravillosa.

El autor nos presenta un mundo de fantasía que ya hemos leído en muchas otras obras: Cargado de contrastes, con zonas diferenciadas en cuanto a cultura, país y religión, pero con unos personajes muy humanos. Y es que son los personajes los que toman el relevo en esta novela y conducen la trama. Así, conocemos a Logen Nuevededos, un norteño al que llaman El Sanguinario pero que lo único que le pide a la vida es sobrevivirla. O Jezal dan Lothar, un joven espadachín al que se le dan mejor las cartas y las mujeres que las espadas, pese a que la sociedad de la Unión se empeñe en lo contrario. Y el inquisidor Glokta, un ex capitán tullido y cínico.

Y hablo de personajes porque es en lo que Abercrombie se ha centrado a la hora de escribir esta novela. Cada capítulo está narrado desde el punto de vista de uno de ellos (y a mediados del libro Abercrombie añade otros personajes a estos tres iniciales que le dan más coralidad a la novela) y no solo busca avanzar en la trama, sino que también explora en la personalidad de los personajes, sus debates internos, sus conflictos y problemas. 

Abercrombie usa elementos que ya hemos visto en infinidad de novelas de fantasía, pero lo hace de manera que nos suene novedoso o, al menos, nos parezca diferente al resto. Así, la ambientación mezcla elementos que todos conocemos como la magia, el politiqueo, la guerra o la religión, pero les da un lavado de cara, los lleva al mundo taimado de Abercrombie y eso hace que al leerlo parezca nuevo y reluciente. Y aunque como he dicho, el autor se centra mucho en los personajes, eso le da la ocasión de mostrar la ambientación a cuenta gotas, sin abrumar al lector y mantiéndolo, a su vez, interesado por el devenir de la historia.

Este libro es una primera parte de una trilogía y como tal, tiene un carácter muy introductorio, quizá un poco demasiado. Se puede ver que el autor se ha fijado más en contar una historia en los tres libros que en hacer que este primer libro pueda leerse por sí solo. Eso hace que el libro sea algo lento y que como lector, no sepas bien hacia donde va, pero lejos de parecerme un handicap, he disfrutado de esta ceguera para dejarme llevar y saborear la lectura. 

La forma de escribir de Abercrombie me ha parecido muy acertada para el libro, dotando de carácter a cada personaje y dándole ciertas peculiaridades narrativas a cada uno. Glokta, con el monólogo interior en cursiva, aporta un carácter cínico al personaje muy interesante (que hace de sus capítulos, los más esperados) o ciertas pautas que rigen los capítulos de Logen y con las que Abercrombie juega. Sí que he tenido algún problema con la traducción (alguna errata, algún laísmo que me extraña que haya pasado una corrección) pero en general es una traducción correcta que mantiene bien el tono que creo que debe tener Abercrombie en inglés.

En conclusión, si tenéis ganas de leer un libro (o más bien una trilogía, porque La voz de las espadas no se puede leer individualmente) con personajes muy bien construidos y un mundo interesante y oscuro, os recomiendo que os animéis con este de Abercrombie. O con cualquier otro. Pero lo que está claro es que, después de leer este libro, este autor es un autor a tener muy en cuenta. 

Las primeras quince vidas de Harry August de Claire North

jueves, 28 de julio de 2016



Una de las cosas que me gusta de estar cada vez más metida en el mundillo de la literatura fantástica y de ciencia ficción es que descubres obras maravillosas que quizá no habrías conocido nunca. En este caso, Las primeras quince vidas de Harry August llegó a mis oídos gracias a los chicos de Spoiler Club y como me llamaba mucho la premisa, me animé a leerlo con ellos. Lo leí, además, en inglés, para disfrutar mejor de la forma de escribir de North (os recomiendo que hagáis lo mismo y os evitéis los "Auguist"), por lo que la experiencia fue totalmente plena.

Cada vez que Harry August muere, vuelve a nacer en el mismo momento en el que nació, viviendo así su vida una y otra vez pero conservando los recuerdos de sus vidas anteriores. Lo que al principio es una maldición que tiene que aprender a vivir solo, se convertirá en una carrera para evitar que el pasado y el presente se rompan y el mundo se acabe, información que recibe de una niña pequeña en una cama de hospital durante su duodécima vida.

A North le cuesta llegar a ese punto y es que degusta poco a poco la premisa que ha creado, dejándonos conocer a Harry August y su pasado. A través de constantes flashbacks y flashfowards, navegamos por la vida de Harry y vamos conociendo todos los detalles, todas las situaciones que llevan a Harry a esa cama de hospital en su duodécima vida. Esto Claire North lo hace muy bien, sin embargo llega un momento en el que se visualiza un patrón que puede llegar a resultar pesado. North abusa de los flashbacks para introducir escenarios y momentos de la trama principal y de esta manera enriquecer (a veces demasiado), la vida de Harry.

Por otro lado, al estar escrito en primera persona, North no ha abordado apenas el resto de personajes, excepto Vincent. Sí es verdad que los conocemos, pero al cumplir su papel apenas vuelven a ser mencionados y solo quedan Harry, el indiscutible protagonista, el personaje que está bien trabajado, y Vincent, que para mi es la joya del libro. Y aunque poco vemos de los miembros del Club Cronos, sí que me fascina la idea del Club en sí y los detalles que ha agregado Claire. Otro handicap que pueden encontrarle algunos al libro (aunque para mi más bien fue algo destacable) es que le cuesta mucho arrancar a la trama principal. Sin embargo, como digo, a mi esto me gustó, pues permitía conocer con más profundidad al personaje y sus situaciones y permite a North jugar con la idea que ha creado, estirarla y moldearla a su gusto.

North trabaja muy bien en Las primeras quince vidas de Harry August, no solo por la forma que tiene de explorar la idea, sino también por lo bien escrito que está el libro. Es una delicia leer a la autora en inglés, con una narrativa en primera persona que se mete en la piel del personaje y que permite a North usar una escritura reflexiva en la que Harry filosofa sobre la problemática de la situación que le ha tocado vivir. También el ritmo está bien buscado, pausado en un principio y desenfrenado al final, pero siempre usando las vidas de Harry como hilo motor de la trama principal.

Os recomiendo que le deis una oportunidad a esta autora. No solo por lo bonita e interesante que es como persona, sino también por lo inteligente que es como escritora. Si tenéis la oportunidad, leedlo en inglés (y así hacéis como yo y os animáis luego a leer los otros dos que ha escrito Claire North con este pseudónimo, The sudden apareance of Hope y Touch), sino, lo tenéis en español por la editorial Hidra. Sea como sea, leed a Claire North. Vale la pena. 

10 palabras para definir un Celsius

martes, 26 de julio de 2016



He estado pensando mucho cómo hacer esta crónica. Por un lado, quería hablar de todas las charlas y paneles a los que asistí, de todas las actividades de las que disfruté y por supuesto, de la gente, el ambiente, todo lo vivido en unos días que fueron claramente muy intensos. Sin embargo, quería alejarme un poco de los convencionalismos. ¿Os hablo más de las noches de locura, de las cervezas a mediodía, o de la emoción de los autores? Al final, se me ocurrió que, a modo de lista, podía destacar diez cosas que me han encantado de este Celsius:

10. Interpretación

Una de las cosas que más me sorprendieron fue la gran calidad de interprete que tiene Diego García Cruz, uno de los organizadores del festival y el encargado de transmitir las palabras de los autores que hablan solo en inglés a los espectadores que no pueden entenderlo. Quizá es por que nunca había visto en vivo a un interprete, pero la química que tenía con algunos autores como Joe Abercrombie o Claire North, más su capacidad para interpretar a cualquiera, me hizo agradecer que estuviera ahí (aunque yo tenía la suerte de entender a la mayoría de los autores). Grande, muy grande.

Diego estuvo en casi todos los paneles de autores de habla inglesa. Aquí con Robert Shearman

9. Proyectos

Estoy muy contenta porque este Celsius me ha servido para desvirtualizar y conocer a gente con la que había interaccionado por redes sociales, ya fuera poco o mucho. Y se han formado ideas, proyectos, ganas de hacer cosas relacionadas con la literatura de la que ya os iré hablando con el tiempo en el blog o que quizá no llegarán a ver la luz. Organizar cosas, tener ideas, compartirlas con una cerveza o un buen desayuno delante, todo eso también ha formado parte de mi Celsius. 


8. Fútbol y sexo

Mucho fútbol y mucho sexo en Avilés, sí. Bien, en realidad solo en la charla de Ian McDonald, pero este irlandés tiene un humor tan fino y una capacidad tan atenta de atraer al público que merece la pena comentarlo. Un autor que viaja a los países en los que ambienta sus novelas, que se fija en todos los detalles de las sociedades que describe y que, según él, ha escrito la mejor escena de masturbación femenina... Ese es un autor a tener en cuenta. 

Ian McDonald, fírmanos toh!

7. Croquetas

Los asturianos comen MUCHO. O al menos, ponen MUCHA comida en el plato. Y qué queréis que os diga, ese es uno de los encantos del festival, lo bien que comes. Tapas, croquetas, pizzas, cachopos, fabada... si una cosa puedo decir con rotundidad es que la gente que asiste al Celsius come muy bien. Y si encima en las comidas acabamos siempre siendo más de 10 personas, bueno, eso ya no tiene precio. 

¡A comer cachopo!

6. Descubrimientos

Aunque normalmente la gente va a las charlas de aquellos autores que ya han leído o que les interesan, también me motivé a ir a algunas charlas de autores que conocía poco o nada y que, aún así, parecían interesantes. Y de esa forma, descubrí varios autores que espero leer pronto. No me llevé todos sus libros a casa (algunos se agotaron, otros no pude ya que tuve que controlarme para no aniquilar mi tarjeta de crédito xD), pero espero conseguirlos en lo que va de año. Nombres como Felicidad Martinez, Pablo Bueno, Guillem López, Beatriz García Guirado, Robert Shearman o Cristina Fernández Cubas, autores que espero que pronto engrosen mis estanterías y mi lista de Goodreads.

Robert Shearman con su editora en Fata Libelli, Silvia Schettin
Pablo Bueno presentado por Alexander Páez en la Carpa
Guillem López con Sebas G. Mouret presentado sus dos últimas novelas

5. Avilés

La ciudad de Avilés es el entorno ideal para el festival y no solo acoge con cariño a todos los celsiusanos que la visitamos por esas fechas, sino que además se crea un escenario precioso que rodea todas las actividades. La plaza donde están las paraditas y la carpa, los restaurantes cercanos o la plaza del ayuntamiento dónde se hace el cine por las noches, todo ello conlleva a que el Celsius sea un festival diferente: No solo importan las charlas, sino también el ambiente. El hecho de encontrarte a Ian McDonald tomando una cerveza o a Lavie Tidhar en el mismo bar que tú. O a Abercrombie en todos lados. Lo que me lleva al siguiente punto:

4. Manía persecutoria

El primer día fue eclipsado por Joe Abercrombie y su panel. Divertido, agradable y con mucha química con Diego (bromance casi canon xD). Firmó libros, se dejó hacer fotos y después tuve la suerte de cenar con él y Álex Páez. Y pensé que aquí se había acabado. Pero no. Joe Abercrombie nos persiguió todo el festival. Sí, sí, no me creeréis, pero lo hizo. Una de las cosas que molan del festival es que los escritores se mezclan con el resto de los celsiusanos en la ciudad y es fácil encontrárselos en algún restaurante o tomando una birra en el mismo bar que tu. Pero lo de Abercrombie fue más serio: todas las noches cenaba en el mismo sitio que nosotros y encima, tenía la desfachatez de seguirnos ahí dónde íbamos cuando íbamos a tomar algo. ¿Quejas? Ninguna.

Joe es el rey de Avilés

3. Cuento

Uno de mis momentos preferidos de todo este Celsius fue el panel de David Mitchell. Este hombre inglés nos dio la oportunidad de escuchar un cuento relacionado con Relojes de hueso que leyó con una voz exquisita y que demostró que su escritura, en su idioma original, tiene muchísima más gracia. A la hora de firmar los libros, fue una persona adorable, atenta y super bonita y después de todo esto, lo único que quiero hacer es encerrarme en mi habitación a leer todo lo que pueda de él. 

David Mitchell durante la lectura del cuento

2. Humor inglés

Claire North era una de las autoras invitadas que más ganas tenía de ver y conocer, pero no me esperaba para nada una personalidad tan abierta y divertida y una mujer tan agradable como ella. Su humor inglés se desprendía en la forma que daba sus respuestas, su conexión con Ian Watson (embrional, como dijo él) o con Diego García Cruz y su carácter alegre hicieron que todos nos enamoráramos de ella. Solo espero que el festival se anime a traerla de nuevo, porque es un talento a tener en cuenta. 

Esta mujer tan adorable es Claire North y todo el Celsius acabó enamorado de ella <3

1. Gente

Os he hablado de los proyectos. Os he hablado de las comidas. Os he hablado hasta de descubrimiento de nuevos autores. De charlas y de paseos por la ciudad. Pero todo eso no tendría el valor que tiene si no fuera por la gente que se conoce en el Celsius. Por el ambiente, por el: "ostia, sigo tu blog" o por el "me ha encantado tu libro, vamos a tomarnos una cerveza". Por todas las risas, por la falta de sueño (y te da igual despertarte temprano si así puedes ir a desayunar en buena compañía), por los abrazos y también por la morriña a la hora de las despedidas. Sin todo eso, Celsius no sería lo que es. 

Si pensáis que lo único que hacemos en el Celsius es comer y beber... tenéis razón
Y eso es todo. Hay muchísimos más puntos que me he dejado en favor al resumen, la charla de Richard Morgan o la de Lavie Tidhar, las noches de locura, el Books&Beers... Pero que una cosa quede clara y es que ir al festival merece la pena. Es mi primera vez, pero ya sé del cierto que no será la última. El año que viene veremos a personajes como Abercrombie (sí, otra vez), Ann Leckie o Joe Hill ¿Nos vemos el 19 de julio 2017?

Aleación de ley de Brandon Sanderson

martes, 19 de julio de 2016



Hace un par de meses hice una especie de maratón para leer todo lo que tuviera de Sanderson. Uno de los objetivos de esta maratón no solo era leer al autor americano, sino también intentar leerlo en su idioma original, algo que seguramente ralentizó mis lecturas pero que a su vez las hizo más interesantes. Después de leer la triología de Nacidos de la bruma, no pude resistir a comprarle Aleación de ley, una secuela de la triología que continuaba con el mundo que habían dejado Vin, Elend o Sazed 300 años más tarde.

Waximilium se ve obligado a regresar a Elendel (la capital) y a su vida de noble que abandonó años atrás ante la muerte de su tío para hacerse cargo de la casa Ladrian. Esta vuelta está marcada también con un hecho dramático que hace que Wax acabe abandonando sus pistolas y se dedique totalmente a la política, dejando atrás su pasado de Vigilante en los Áridos. Sin embargo, no es tan fácil dejar el pasado atrás y cuando una serie de robos empiezan a sucederse, Wayne, su compañero, aparecerá para recordarle a Wax quien es realmente.

Brandon Sanderson abandona el tono épico y dramático que tenía su anterior triología para escribir unos libros con menos profundidad y más entretenimiento. Eso hace que sea una lectura mucho más ligera que sus predecesoras, pues la trama está cargada de acción y de escenas muy visuales (algo que Sanderson sabe llevar muy bien, sin que resulte agotador o sobrante), pero sin un desarrollo de personajes tan interesante como se ve en la triología de Mistborn.

Y es ahí dónde más me ha fallado este libro, en los personajes. Parecen colocados por un marionetero, sin que creas que son reales o que pueden tener más trasfondo del que muestra Sanderson con un par de frases. Están recortados a la manera del tópico western y yo como lectora no acababa de creérmelos. Las conversaciones algo acartronadas (más centradas en el humor que en darle forma al personaje) o algunos deus ex machina en cuanto a lo que hacen los personajes (sobretodo con Marasi o Miles, la mujer y el malo malísimo correspondientemente) que no me convencieron.

Sin embargo, se nota que Sanderson quiere alejarse de la complejidad de la anterior triología para escribir un libro más ligero y ágil, con ese toque western que, si te gusta el género, reconocerás rápidamente y con un humor mucho más presente que en otros libros suyos. Es un libro para leer un par de tardes, que tiene una trama interesante y bien llevada pero que no ahonda mucho ni en el mundo ni en los personajes.

Sanderson es un autor que a mi me gusta mucho y leerlo en inglés es un placer. Tengo ganas de continuar esta saga y ver si el autor le da más importancia, relieve y trasfondo a los personajes, pero la verdad es que después de leer la triología de Mistborn, este libro se queda algo corto. Aún así, si buscas un libro entretenido y ágil de leer, de esas lecturas entre tochos, este es tu libro ideal. Recomiendo, eso sí, haber leído la triología de Mistborn antes, ya no para este libro, en la que el pasado no tiene especial relevancia, sino para no estropearos la triología anterior.