Reseña: La inquilina de Wildfell Hall de Anne Brontë

lunes, 14 de diciembre de 2015



Cuando hablamos de las hermanas Brontë, lo primero en lo que se suele pensar es en Charlotte Bronté y su Jane Eyre o en Emily Brontë y su Cumbres Borrascosas. Ambos libros de estas dos hermanas son conocidos por derechos propios y si los habéis leído, seguro que os han fascinado tanto como a mi. Sin embargo, Anne es la hermana injustamente desconocida. La inquilina de Wildfell Hall es uno de los dos libros que publicó y si Agnes Grey tiene la misma calidad que este, puedo decir que la hermana más desconocida tiene muchísimo que ofrecer.

Gilbert Markham vive en un pequeña comunidad inglesa en el que la vida cotidiana sigue un curso casi idéntico. Hasta que esta paz se ve interrumpida por la llegada de la señora Graham, una misteriosa viuda que, junto con su hijo, se instala en la casa casi derruida de Wildfell Hall. Poco a poco los misterios que rodean esta mujer irán sorprendiendo a la pequeña comunidad y al propio Gilbert.

La estructura de esta novela está muy bien pensada y aunque eso no se note en un principio, se puede ver a medida que el lector avanza en ella. Está escrita en forma de carta, un formato que usa Anne Brontë para excusar la primera persona. Una vez dentro de las largas cartas que escribe Gilbert a su cuñado, se ven fragmentos de otras cartas o de diario y una segunda parte en la que la autora nos describe la vida de la señora Graham. El formato historia dentro de una historia no es muy novedoso (aunque bastante más para la época) pero creo que Anne Brontë lo ejecuta a la perfección. 

Una de las razones por las que Anne Brontë ha pasado mucho más desapercibida que sus hermanas fue por la dura crítica que recibió con sus dos libros. Los temas que trata Anne son temas algo controvertidos, pero muy bien expresados y con una sutileza abrumadora. El papel de la mujer en la sociedad y el matrimonio se pone en entredicho entre las páginas de este libro, así como el alcoholismo y los problemas que ello conlleva. 

Los personajes están muy bien plasmados, sobretodo Gilbert, cuya voz nos narra la mitad de la historia y Helen, la protagonista del diario que protagoniza la otra mitad. Son dos personajes totalmente diferentes y están ambos muy bien caracterizados. Me asombra, de hecho, la facilidad que tenía Anne de ponerse en la piel de un personaje como Gilbert, un hombre apasionado, sincero y muy interesante como personaje.

Sin embargo, la autora se recrea en su formación religiosa, sobretodo con el personaje de Helen. La extrema moralización de la novela tira un poco para atrás, al menos para mi gusto, y eso puede hacer que la novela sea más densa de lo que debería. Está maravillosamente bien escrito, pese a esos momentos más densos y cualquier amante de la literatura inglesa del siglo XIX sabrá disfrutarlo sin problemas.

En conclusión, Anne Brontë es una desconocida sin razón de ello. Una gran autora, junto con sus hermanas, que creó obras maestras como La inquilina de Wildfell Hall. Que no os asuste el tamaño ni el precio: seguro que si le dáis una oportunidad (aunque sea de biblioteca), os entusiasmará.

4,5/5

13 comentarios :

  1. A mi este libro me fascinó y estoy totalmente de acuerdo contigo, es una injusticia que Anne sea la hermana menos conocida. Yo sufrí horrores con Helen, me causo tanta impresión su historia, y quitando el tema religioso, es una novela espectacular.
    Besos

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  2. ¡Hola guapa!^^
    Pues como te dije seguro que me viene bien esta reseña a la hora de elegir un regalo para mi tía ^^ De momento a mi personalmente no me llama mucho pero me alegro de que lo hayas disfrutado :)
    Un beso.

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  3. Me muero de ganas de leerlo, pero me es difícil encontrarlo!! A ver cuando tengo la oportunidad, porque Agnes Grey, también de Anne, me encantó.

    Besooos!!

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  4. Es la última de las hermanas que me queda por leer, así que no creo que tarde en leerlo. He leído muy buenas reseñas, aunque lo que dices de la moralización...aix, a veces se me hace un poco pesado pero bueno, aun así estoy convencida de que me gustará. Besos!

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  5. La única de las hermanas Bronte que aún no leo, pero lo espero con ansías, y con tu buena opinión, ya me entraron ganas de hacerlo lo más pronto posible.
    Saludos :).

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  6. Bueno está claro que lo quiero leer.. pero ya este año no me da tiempo
    seguramente el que viene, y posiblemente me guste tanto como a ti
    Feeeeeeeeeelicidades (de nuevo) por el añito en el café! Y espero verte prontito con otros cupcakes bien ricos, el de lima limón estaba muy bueno ^^
    Un beeeeeeeeesote

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  7. lo leeria, no me tira mucho para atrás el moralismo o la religión.

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  8. Uy, este lo tengo que catar =)

    Besotes

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  9. Hola :) Me lo apunto por ser tu, aunque el tema de una fuerte religión no me llama mucho ( lo dice el que lee a Sanderson y en todas sus novelas hay moralismos y religión a cascoporro XD). Si lo veo, le doy la oportunidad seguro, además el tema de estructura me ha llamado mucho. Un besin^^

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  10. Yo sólo he leído a Emily y me encantó, tengo pendiente a las otras dos, aunque me llama más la atención Charlotte. Pero ya caerán.

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  11. Totalmente de acuerdo contigo con esta reseña. Magrat me recomendó leer este libro y me encantó. Es cierto que a veces en la literatura pasan cosas incomprensibles y una de ellas es que esta hermana haya pasado tan desapercibida cuando está tan bien. La disfruté muchísimo!

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  12. Totalmente de acuerdo, aunque he de decir que la parte religiosa me echó más para atrás en Jane Eyre (o la noté más) que en La inquilina. La he disfrutado muchísimo y me ha sorprendido para bien. Estoy en el proceso de quitarme los prejuicios que tenía hacia los clásicos, y sin duda Anne me ha ayudado mucho (aún no había terminado La inquilina y me fui derechita a por Agnes Grey). Eso sí, yo quería que se quedara soltera, porque Markham tampoco me convencía xD Pero era otra época, y la felicidad, por aquel entonces, residía en el matrimonio. Si fuera una novela actual... Otro gallo cantaría.

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  13. Totalmente de acuerdo, aunque he de decir que la parte religiosa me echó más para atrás en Jane Eyre (o la noté más) que en La inquilina. La he disfrutado muchísimo y me ha sorprendido para bien. Estoy en el proceso de quitarme los prejuicios que tenía hacia los clásicos, y sin duda Anne me ha ayudado mucho (aún no había terminado La inquilina y me fui derechita a por Agnes Grey). Eso sí, yo quería que se quedara soltera, porque Markham tampoco me convencía xD Pero era otra época, y la felicidad, por aquel entonces, residía en el matrimonio. Si fuera una novela actual... Otro gallo cantaría.

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